El envejecimiento no hace al Estado del bienestar insostenible — Vicenç NavarroVicenç Navarro

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 29 de diciembre de 2016. Este artículo señala como, tanto en el caso de la sanidad como de las pensiones, se está atribuyendo al envejecimiento de la población la imposibilidad de sostener la sanidad y las pensiones públicas. En el artículo…

a través de El envejecimiento no hace al Estado del bienestar insostenible — Vicenç NavarroVicenç Navarro

Carta abierta a los Directores de Banco.

Publicado en Facebook el 20.12.2016 por Desiderio Madrid Cañas

Sr. Director de sucursal Bancaria,

de todas, estas fiestas cuando Ud. se siente con su familia, recuerde que su Banco y Ud. son los responsables de que muchas familias Españolas, no las puedan celebrar.Los motivos son diversos y paso a recordarles.
Más de ochenta suicidios ( asesinatos ) provocados por la depresiòn al no poder pagar la hipotecaca y quedarse en la calle. Recuerden tambien, cuando tan alegremente concedían préstamos hipotecarios, ofreciendo al cliente, más dinero, para el coche, para TV, sabiendo que Uds. cobran comisión por cada préstamo que concedían, en unas circunstancias que paso a explicarles, y que Uds. eran conscientes de ellas, los pobres firmantes o clientes las desconocían.
Les aplicaban cláusulas suelo, que Uds. sabían que aun bajando el €euribor, nunca bajaría su cuota.
Les ponían cláusula de vencimiento anticipado, esta cláusula es desproporcionada e ilegal, ya que anuda un incumplimiento leve a una consecuencia grave, como es el vencimiento anticipado del préstamo.
Les aplicaban las comisiones por gestión de cobros de impagados, o reclamación de posiciones deudoras, es decir si se pasaban un día de pagar la cuota, le aplicaban entre, 30 o 35 € ILEGAL COMO UDS. SABIAN.
Les ponían unos intereses de demora, abusivos e incluso usurarios.
Les aplicaban la CESION DE CREDITO, en la que el cliente renunciaba a sus derechos pero no así el Banco.
Orden de imputación de pagos, donde cobraban ilegalmente, comisiones, intereses de demora,impuestos, gastos previstos del propio contrato, intereses ordinarios y amortizaciones vencidas, todo para Uds.
No me puedo olvidar de recordarles la Sentencia de Tribunal Supremo nº 705/2015 de 23 de diciembre donde viene a decir: ” En dicha escritura de préstamo hipotecario su entidad Financiera se incluye una cláusula, abusiva y anulada por esta sentencia”, que nos obligaba a asumir todos los gastos de constitución de la escritura de préstamo hipotecario, es decir, Notario, Registro de la Propiedad, gestoría si era necesario. Que ahora evidentemente su entidad tendrá que devolver y como minimo pedir perdon a los sufridos afectados.
No olvidamos tampoco, que su entidad Financiera, vendió, a través de Sociedades Gestora, a fondos de inversión los préstamos que Uds. ahora reclaman, ! pero si ya los han cobrado, por que los reclaman de nuevo, si no son suyos¡. Esto se denomina la gran Estafa Bancaria.
Si con todas estas cuestiones Uds. van a ser felices estas Fiestas, Recuerden que muchos de sus clientes, ya no podrán celebrarlas, unos por SUICIDIO del que sus entidades y Uds. son culpables y otros, porque sus entidades y Uds. los han DESAHUCIADO, y ya no tiene dónde celebrarlo.

Se lo Firmo y Rubrico.

Desiderio Madrid Cañas

en Argamasilla de Alba a 20/Diciembre/2016

“La insoportable contradicción de una democracia cínica”

El éxito de Europa es su fracaso

Publicación de Ramón Cotarelo  en http://cotarelo.blogspot.com.es/2016/12/el-exito-de-europa-es-su-fracaso.html

Miquel Seguró y Daniel Innerarity (eds.) (2017) ¿Dónde vas Europa? Barcelona: Herder. 261 págs.
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Creo que es la primera vez que hago una reseña de un libro que aún no ha salido. Estará en las librerías, como su fecha de edición indica, a primeros del año que entra. Si la saco ahora es porque, tratándose de una obra en la que escriben bastantes autores (18 en total), uno de ellos es Palinuro, bajo su seudónimo de Ramón Cotarelo y, claro, ya está quemándome en las manos. El editor, Raimund Herder, me dijo que me esperara a enero cuando la obra estuviera distribuida. Sabia decisión esta de “embargar” (como se dice en el mundo de la prensa) un libro porque, si sale en diciembre de 2016, al raudo paso de la vida cultural, en enero de 2017 ya será un libro del año pasado y las publicaciones periódicas lo considerarán “amortizado”. De esta forma, con un poco de paciencia, se le da un plazo mayor de vida del año completo, como es justo. Por mi parte, aseguré al editor que, cuando estuviera en librerías, volvería a dar cuenta de él.
El libro que han compilado los filósofos Miquel Seguró y Daniel Innerarity reúne 18 breves ensayos de otros tantos autores, en su mayoría asimismo filósofos, aunque también hay sociólogos, periodistas, algún politólogo y algún político y hasta un cardenal de la Iglesia. Todos ellos aportan su visión de alguna cuestión europea con absoluta libertad de tratamiento. El resultado es estimulante por la variedad de asuntos y enfoques, si bien se manifiestan dos elementos en común, uno en todos los autores (somos europeos hablando de Europa, a excepción de Chomsky que, en el fondo, también es europeo o todo lo europeo que puede ser un new Englander)  y el otro en la mayoría (la referencia a los refugiados), lo cual le da también carácter europeo. Si alguna objeción cabe hacer es la de la muy escasa presencia de mujeres en la autoría, tres de 18 viene a ser un 16%. Esta Europa sigue siendo muy patriarcal.
Cosa que encaja con el nombre del continente y el correspondiente mito, reproducido en la cubierta con algún añadido de clara orientación simbólica. Las grietas, el tornasolado y el raspado del título, sobre la reproducción del cuadro de Rubens, seguramente trasmiten la idea de lo problemático de la Europa de hoy, la amenaza de ruina, ese nubarrón que baja del cielo y pudiera entenderse como lanzado por Zeus, si no supiéramos que el Olímpico ya figura en el cuadro como autor de la fechoría del rapto. Porque el mito narra un rapto, un rapto de mujer, un episodio presente en la historia de Europa desde los orígenes mismos, incorporado al nacimiento de la epopeeya y la poesía épica. La guerra de Troya empieza con un secuestro y el hecho de que a día de hoy siga debatiéndose si Helena se fue con Paris forzada o de grado demuestra que la fantasía sigue viva, animando sucesivas interpretaciones de sucesivos raptos. Porque, además de la fantasía de los pueblos, el rapto fue una forma generalizada de matrimonio primitivo que sobrevivió mucho tiempo simbólicamente como secuestro simulado previo acuerdo con los familiares de la novia. Por si acaso, todos los códigos civiles modernos declaran nulo de pleno derecho el matrimonio por rapto. Un matrimonio por rapto real es en verdad una violación permanente. Y, como tal, como violación, sigue formando parte de las más oscuras pulsiones del Patriarcado al día de hoy. Basta con ojear las estadísticas de violaciones denunciadas. Luego están las otras.
Regresando a la imagen de cubierta, hay en ella igualmente, un curioso bucle también muy europeo. El cuadro que se reproduce fragmentariamente es el Rapto de Europa (1628/29), de Rubens, hoy en el museo del Prado. Felipe IV había encargado a varios meritísimos pintores de la época la decoración de un pabellón de caza en El Pardo, la llamada Torre de la Parada, que quedó después destruida en la Guerra de Sucesión. Al flamenco le comisionaron un buen puñado de lienzos, de los que él se resrevó algunas escenas mitológicas, repartiendo el resto entre los colaboradores. Uno de los mitos pintados, El rapto de Europa. El episodio en  concreto es como lo narra Ovidio en las Metamorfosis y bien que resalta la blancura del toro y su carácter suave, manso y pacífico, con esos cuernecitos que más semejan pitones de vaca. Pero Rubens no reproducía a Ovidio (el gran proveedor de motivos para el arte occidental) sino a Tiziano. Rubens había visto las obras del veneciano en España y, en este caso, decidió demostrar su admiración haciendo una copia exacta de aquella otra obra pintada setenta años antes por encargo de Felipe II. La semejanza es total, tanta que he tenido que desojarme para adjudicársela al flamenco porque la testa del toro es idéntica y la parte más visible de Europa y su leve vestimenta, también. Es en el desnudo en donde la relativa tersura de la piel del renacentista tardío se convierte en las morbideces del barroco. Y todo es Europa, en donde se siguió pintando el rapto de Europa hata hoy. Me parece que el último rapto de Europa que he visto es el de Fernando Botero.
Su mito sigue alimentando el logos contemporáneo. Convertida en reina de Creta (Zeus es poderoso), Europa dio a luz a Minos, Radamanto y Sarpedón. Minos es, en creencia extendida, el del Minotauro y, con su hermano Radamanto, se reparte la tarea de juzgar a los muertos, en la que les acompaña Eaco.  Hay quien dice que Minos juzga las almas que vienen de Occidente y Radamanto las que vienen de Oriente. Europa, madre de los jueces de los muertos. Curiosa imagen.
El libro, por supuesto, trata de muchísimas más cosas y en él late un sentiminto general de alarma, como si el continente estuviera en un momento crítico, crucial, amenazado por una catástrofe. Los refugiados es su metáfora más evidente, pero la conciencia de catástrofe, de impending doom viene asimismo de otros cuarteles. Pero algo se hace evidente: la catástrofe puede advenir paradójicamente porque el éxito de Europa funciona como un foco de atracción de los damnés de la terre.
Pero ese será el tema de la segunda parte de la reseña, cuando salga el libro.

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Las Primarias en el PSOE

En estos días es habitual que  la palabra “primarias” sea la más pronunciada en las conversaciones entre militantes del PSOE: “Son necesarias las primarias ya. ¿Habrá primarias? Se quieren cargar las primarias. No harán primarias hasta que no pueda ganar la candidata del aparato…” Son frases que se reiteran conversación tras conversación.

Que hay muchos cargos orgánicos del PSOE que preferirían que no hubiera primarias es más que evidente, pero a estas alturas de la película cercenar la posibilidad de que hablen los militantes es prácticamente imposible (aunque no hay nada imposible en este partido), pero lo que sí están buscando son alternativas para que Pedro Sánchez no vuelva a ser el Secretario General. Con la excusa del proyecto la gestora está alargando los plazos para la celebración de primarias, a ver si amaina el temporal.

Después de dar muchas vueltas, los sesudos dirigentes han llegado a la conclusión de que Susana lo tendría muy difícil para ganar a Sánchez y por tanto hay que bajarse de este carro, en el que parece que Lambán es el único que sigue subido, y buscar una tercera vía, vía en la que podrían subirse los que se cargaron a Pedro y también muchos de los sanchistas. Están convencidos de que la han encontrado y se llama Patxi López.

El parto pues está hecho, solo falta ir convenciendo a unos y otros de que ésta opción es la mejor para que el partido no se rompa. Y lo es, pero para ese partido que hace muchos años se subió al coche oficial y no tiene intención de bajar, ni después de la jubilación, ese partido para el que la opinión de los militantes cuenta muy poco o nada. Las bases ya se sabe, cuando toman decisiones suelen confundirse. Así que vamos a ir concienciandoles de que “ni su ni sa”, que además suena bien y cala; mejor una tercera vía para que todo siga igual. Aunque tengo la impresión que esta vez puede ser diferente, no sé lo que determinarán Susana ni Pedro, pero tengo el convencimiento de que los militantes no quieren que se lo den todo hecho, desean participar en una decisión tan importante como es la de elegir a la persona que tendrá que reflotar este barco, que no para de hundirse.
Es por tanto necesaria una confrontación, porque son muy diferentes los planteamientos entre unas personas u otras dentro del PSOE, un partido en el que caben desde marxistas a demócrata-cristianos, pasando por socialdemócratas y liberales.

Los militantes se han cansado de pegar carteles, ir de interventores y montarse en los autobuses cuando hay que aplaudir al dirigente de turno y quieren participar de verdad. Cargarse las primarias, bien por el artículo 33, bien por la tercera vía, es una decisión no compartida desde la base, por lo que no resultará fácil que los que lo promueven tengan éxito.

Las primarias son necesarias, son necesarias ya, son necesarias con más de un candidato y son necesarias para que los militantes sean los que decidan quien va a ser su Secretario General.
Pero no sólo son necesarias las primarias a nivel nacional, es imprescindible que la militancia decida en todos los ámbitos territoriales, las decisiones unánimes deben ser pasado. La democracia se hace votando y confrontando proyectos, por eso es bueno que haya al menos dos candidatos en todos los procesos internos, la participación es uno de los componentes de la democratización, tanto del PSOE como del resto de los partidos, porque hay otros como es el caso del PP que no están en el pasado en democracia interna, están en la prehistoria.

La imposible reforma constitucional

El malestar de la gente ha desmontado la tramoya que daba aliento a los matices de una misma política como alternativas, quedando al aire, sin disfraz ni mortaja, la influencia sin límites de las élites usufructuarias de un régimen de poder que ha vulnerado la centralidad democrática de la ciudadanía, empobrecido y marginando a las clases populares, desmontado la cohesión social y recentralizando el Estado. No deja de ser una ingenuidad, aunque autoritaria y dolosa, por parte de la clase dirigente creer que la solución a los problemas es aplicar la antífona fernandina de que todo vuelva a su anterior estado, pensando que la mauvaise foi, el autoengaño social del que nos hablaba Sartre, facilitará las cosas.

Existe en la vida pública española un esfuerzo ritual y narcótico para que los graves espacios de tensión que padece el país sean diluidos por el simple gesto de proclamar su inexistencia negando las causas de su eclosión. Proclamar la inexistencia de lo que políticamente contradice e incomoda al orden establecido o la futilidad o perversión de su realidad, es una actitud soberbia, como un almotacén que no admite más medidas que las que él perita, por ese exceso de confianza que produce concebir el régimen de poder de forma irreversible debido a su constitución como naturaleza de las cosas al que sólo se le pueden oponer, por tanto, artificios fuera de lugar y tiempo, sin apreciar que la naturaleza también es estiércol.

La arteriosclerosis política e institucional del sistema de la transición ha supuesto que la superestructura, o los poderes fácticos económicos y estamentales, impidan cualquier tipo de redistribución de poder y se haya ido cerrando, para ello, el espacio de lo posible. Con este propósito, ha habido una expectoración brusca de toda alternativa auténtica de las políticas afines a las minorías influyentes mediante la anatematización y la expulsión a la marginalidad del orden establecido  del pensamiento crítico y del análisis radical de la realidad que, como afirmaba Ortega, incluye y preforma todas las demás. Todo esto significa la imposibilidad del reformismo, o mejor dicho, el fracaso de las tentativas reformistas y la imposición de un bloque constitucionalista que construya la ficción de la alternancia como fingida alternativa. Es en lo político lo que afirmaba Schopenhauer de la Historia: las cosas han sido siempre las mismas, sólo que en cada momento de otra manera: eadem sed aliter.

Es la continuidad del hecho que desazonaba a Gil de Biedma de aquella media España vulgar que ocupaba España entera. Un  aggiornamento que para el Partido Socialista ha supuesto una deriva hacia espacios conservadores que le privan de cualquier posición coherente en la vida pública. El vaciamiento ideológico y de valores de izquierda, la quiebra definitiva del bipartidismo y las luchas internas en las que detrás sólo hay la ambición personal de quienes las promueven, completan un daguerrotipo penoso de un partido con más de cien años de historia convertido en un pretexto y en un malentendido por unos dirigentes que parece que su único objetivo es repartirse los pecios del naufragio.

El error gestora del PSOE

Una primera advertencia a los lectores y a los correctores del periódico sobre el título de este artículo: no es una errata, como quizá habrá advertido algún lector atento, la gestora no es el sujeto del error, sino el objeto. No se dice que el error sea de la gestora, sino más bien lo contrario, que la gestora es el error, que la gestora es un error, que inexplicablemente ha venido a unirse a lo que debería combatir: el error doctrinario de la derecha.

Durante largo rato, excesivo en su extemporaneidad, la historia de la nación se ha visto detenida abruptamente, como se dice que Josué hizo con el sol, por un mediocre y reaccionario doctrinarismo. Es la consecuencia de aquel lamento del poeta Gil de Biedma cuando afirmaba que una vulgar media España ocupaba España entera. Los doctrinarios conservadores suelen equivocarse con facilidad porque se forman un concepto pobre de la realidad, y, por lo tanto, su doctrina está concebida en conceptos pobres también.

Esa visión de España desde el error permanente, es la consecuencia de un intento continuado de hacer historia sin sentido histórico, según Ortega, para consagrar un espacio de postverdad, donde se pretende que lo real sea irrelevante. Los fines del doctrinarismo derechista, son claros y reconocibles, lo realmente paradójico es la asunción por parte de unos dirigentes del PSOE de esos conceptos, en lugar de combatirlos, lo que resulta verdaderamente sorprendente. La ambición – sub specie aeternitatis– de algunos de estos dirigentes y en otros tan sólo la simpleza intelectual, ha llevado en lo interno a la organización de la desconfianza, es decir, la transformación de un estado de ánimo en un factor de afiliación política.

Estos dirigentes, que han propiciado en su contra una espontánea levée en masse de la militancia en busca de una identidad perdida, liberados de ideología y, por tanto, de la posibilidad de creación de modelos alternativos, buscan la continuidad del PSOE como partido de Estado, compartiendo para ello el doctrinarismo conservador pensando que todavía es posible la restauración de un bipartidismo imposible que les fue alejando de constituirse en partido de la sociedad, encontrándose hoy que ya no puede ser ni una cosa ni otra porque el oportunismo ha dejado de funcionar. Para Ortega el Estado español y la sociedad española no podían valer igualmente lo mismo, porque es posible que entren en conflicto, y cuando entren en conflicto es menester estar preparado para servir a la sociedad frente a ese Estado, que es sólo como el caparazón jurídico, como el formalismo externo de su vida. Y si fuera, como es para el Estado español, como para todo Estado, lo más importante el orden público, es menester declarar con lealtad que no es para la ciudadanía lo más importante el orden público, que antes del orden público hay la vitalidad nacional. En este contexto, el PSOE se encuentra sin ideal que convertir en realidad y, como consecuencia, no hay nada. Como advertía Julián Besteiro: “El ideal tiene que ser realidad. Y por ello nos obliga a poner todos los medios posibles para realizarlo. El ideal hay que sacarlo de la realidad. Y elaborarle para hacerle realizable. Idealismo y realismo, pero sin moldear aquél para adaptarle a las circunstancias.”

Es la lucha por el poder, un poder cada vez más escaso, sin ningún elemento sustantivo, el escenario en el que hoy se debate un Partido Socialista con unos barones atrincherados en una gestora malparada con los estatutos orgánicos y malquista con un nutrido segmento de la militancia y el electorado. Y todo ello, ¿para qué? ¿Acaso se espera que un liderazgo mesianista sobresane la falta de credibilidad y los desencuentros generados por el coup de force del 1 de octubre? ¿Es posible generar un proyecto político alternativo e ilusionante para las mayorías sociales que nazca de un proceso creado desde un seguidismo conceptual del doctrinarismo conservador que ha llevado a propiciar que siga gobernando la derecha y que el PSOE en este momento carezca de modelos alternativos a los problemas del país, desde las tensiones secesionistas hasta los severos desequilibrios sociales?

La cruenta manera en que algunas baronías utilizaron el escalpelo del enfrentamiento contra la anterior ejecutiva y la secretaría general y el malestar generado en la militancia ha supuesto que cualquier resolución del conflicto generado tenga que dirimirse en término de vencedores y vencidos y como decía Leonardo de Vinci dove si grida non è vera scienza, donde se grita no hay buen conocimiento. La fractura interna puede ser muy onerosa y de difícil sutura. Demasiado destrozo para fines tan cicateros.

La revolución de las plataformas en el PSOE. (Juan Antonio Molina)

La sociedad se está volviendo demasiado hostil para la mayor parte de los ciudadanos. Sartre nos alerta de la tentación de la irresponsabilidad, y a continuación, señala que no hay lugar para la excusa porque no hablar también es hablar, callarse es seguir hablando. Una sociedad silenciada es obra de la confusión, que no deja de ser la peor de las mentiras. La oligarquización de la vida política, la carencia de pensamiento crítico en la izquierda, el autoritarismo de una derecha acomodada a un régimen de poder heredado de la dictadura, vuelven la espalda a una ciudadanía que necesita sobrevivir. Asistimos en España a la quiebra de un sistema donde el error es la consecuencia de imponer una realidad oficial ajena a aquellos intersticios donde, fuera de los frontones institucionales, fermentan las creencias, reprobaciones y uso sociales. En realidad, padecemos una privatización generalizada de todos los ámbitos donde el civismo o el demos pudiera tener algún protagonismo.

En este contexto, algunos dirigentes del partido socialista con poder institucional periférico optaron por una operación impugnadora de la esencia del PSOE, de la coherencia ideológica de la organización, de su universo simbólico y por la quiebra, por todo ello, de su posición y función en la sociedad, intentando convertir al Partido Socialista en un profundo y autodestructivo silencio. Un silencio sartreano que en el fondo supone la concreción de lo que denunciaba Herbert Tingsten cuando escribía que “se sacrifican los sueños pasados a la fuerza de los hechos; pero… ¿qué hechos?: los que la clase dominante ha establecido como tales mediante una limitación arbitraria que ella invoca sin cesar y de los que se aprovecha rechazando toda alternativa al statu quo.” El coup de force de una minoría dirigente del PSOE desideologizada y concernida por ambiciones personales morbosas y confiada en que la militancia estaba aherrojada por las redes clientelares y la resignación de la consigna y el concepto mesianista de los liderazgos, ha conseguido algo que no tenían previsto sus muñidores: una auténtica revolución promovida espontáneamente por las bases para recuperar la identidad, la ideología y los valores del Partido Socialista.

Sólo falta la perspectiva histórica necesaria para poder apreciar la enorme trascendencia de esta revolución desde abajo para salvaguardar los ideales que una parte de los dirigentes del PSOE convertidos en oligarquía habían malparado. La automovilización de las bases socialistas proclamando su soberanía y legitimidad para abrir un proceso constituyente que redefina el discurso, la organización interna y la forma de relacionarse con la sociedad del Partido Socialista, es de una calidad política y ética  de tal envergadura que ha restaurado el dinamismo de los valores y la filosofía del socialismo español y que refleja a sus antagonistas, como en un espejo cóncavo de feria, con todos sus intereses nominalistas y maquiavelismo de aldea.  Como dijo Víctor Hugo, la insurrección es el acceso de furor de la verdad. A veces insurrección es resurrección.